Hada poeta, pondría en tus manos el tibio beso de mi alma. Duende alado, ángel de ternuras quiero rodearte de esperanza. Yo querría rescatarte de la muerte mirar cada día la sonrisa y el brillo de tu mirada, esa paz que en ti crece. Quiero protegerte hermana mía acunarte en mi vientre y saber que cada mañana te columpias... Con tu sonrisa de niña.
©Noemí_Alas